El ácido hialurónico también es muy eficaz para las articulaciones. Actúa como amortiguador de choque mecánico y como lubricante, ayudando así a prevenir daños en los tejidos, a menudo debido al estrés físico.
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La biodisponibilidad corresponde a la cantidad de ingrediente activo de una formulación (de un suplemento o fármaco) disponible en la circulación sistémica y el tiempo y la velocidad que tarda en alcanzar su concentración máxima después de la administración para ser funcional.
La biodisponibilidad es sin duda el índice que mejor nos permite comprender la funcionalidad de un producto en relación con su contenido. La tarea de nuestros laboratorios es desarrollar tecnologías de formulación innovadoras capaces de optimizar este proceso.
La biodisponibilidad de una formulación está determinada en gran medida por las características de la forma farmacéutica y la dosificación que también dependen de su diseño y proceso de fabricación. Además, la biodisponibilidad puede verse afectada por una serie de otros factores, que incluyen:
Cuando nuestros investigadores abordan nuevas necesidades terapéuticas, parten de un análisis preciso de los mecanismos biológicos subyacentes. A continuación, estudian cómo el ingrediente activo puede afectar estos mecanismos. Por lo tanto, se desarrollan formulaciones con alta biodisponibilidad y alto peso molecular, que luego se optimizan y prueban para garantizar la máxima eficacia terapéutica.
La acción de cada suplemento, sin duda, dependerá también del estado del organismo que lo tome. Cada ser humano es diferente a los demás, por lo que absorberá los principios activos contenidos en los suplementos de forma diferente.